Este no ha sido el mejor año de Mercedes desde el inicio de la era hibrida, la lucha con el porpoising y la falta de velocidad han sido objetivos claros para la escudería alemana. La llegada de George Russell le dio un aire diferente al equipo junto con la ya experiencia de Lewis Hamilton, sin embargo, han tenido que aprender de muchos errores a lo largo de la temporada.

Después de las primeras 5 carreras del año, nadie pensó que en el GP de Paises Bajos, Mercedes estaría batallando mano a mano por la victoria con Red Bull y Ferrari, y es que la distancia que le habían sacado estas dos escuderías con el nuevo reglaje era demasiado. El trabajo a lo largo de cada carrera se ha visto en su máxima expresión tras el parón veraniego. El ritmo de carrera ha sido el punto de inflexión de Mercedes para competir en la máxima categoría.

Tras una clasificación donde el campeón Max Verstappen sacó una vuelta de otra galaxia, con el error de Checo Pérez, los dos pilotos británicos se vieron afectados en la parrilla de salida para la carrera. Un contacto entre Hamilton y Carlos Sainz en la primera curva aumentó el nerviosismo de los aficionados.

¿La sorpresa? Tanto Hamilton como Russell, arrancaban con neumático medio, eran los únicos del Top 10 con este compuesto. Lo que llamó la atención de todas las escuderías, puesto que se vieron las intenciones de una sola parada por parte de las flechas plateadas. Y así fue, o… así iba a ser, Hamilton y Russell aprovecharon para manejar el desgaste del medio durante las primeras vueltas y en mitad de carrera montaron el neumático duro. Una apreciación que les había dado Fernando Alonso, ya que el piloto asturiano manejaba un ritmo altísimo con el mismo.

¿Qué afecto a Mercedes y evito la victoria?

Un Virtual Safety Car por el retiro de Tsunoda y un Safety Car por parte de Valtteri Bottas. Esto fue un respiro para que Verstappen pueda entrar a boxes y buscar siempre un neumático más rápido que los dos británicos. Tras el relanzamiento, lo único que tenia que hacer el piloto neerlandés era sobrepasar a Lewis Hamilton, lo cual hizo ANTES de llegar a la primera curva, si, antes.

Luego George Russell sobrepasaría a su compañero de equipo por una reacción rápida del ex piloto de Williams, quién le pidió al equipo rápidamente que le pusieran el neumático blando para atacar en las últimas vueltas de carrera. Una decisión perfecta pero que vino directamente del piloto y no de su equipo.

Toto Wolff mencionó que el equipo sigue en la búsqueda de las mejorías adecuadas, saben que en una pista de velocidad se ven demasiado afectados y por eso quieren encontrar el equilibrio entre aerodinámica y velocidad, sobre todo para la carrera en Italia.

Los próximos locales serán los Tifosi, Ferrari deberá recuperar su nivel y mejorar en sus estrategias para el GP de Monza el próximo fin de semana. Red Bull intentará mantener el dominio de su auto y de sus pilotos y Mercedes acercarse mucho más a estos dos equipos para lo que promete un increíble cierre de temporada 2022.


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Andrés Pinzón
Periodista Deportivo, fanático del deporte, especializado en Fórmula 1 y fútbol sudamericano.

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