Wardell Stephen Curry. Steph. Chef Curry. El asesino con cara de niño. El Golden Boy. Splash Brother.

Son solo algunos de los nombres que tiene el mejor tirador de la historia de la NBA, quién en este momento se encuentra con la mirada en una sola misión: volver a ser campeón de la NBA. 

Siendo la cara visible de un equipo de historia, los Golden State Warriors de las seis finales en ocho años. El equipo que, a base de buenas selecciones del draft, lograron conseguir a Curry, Klay Thompson, Draymond Green, Jordan Poole y compañía. 

El equipo dirigido por Steve Kerr, que además logró recuperarse de la salida de Kevin Durant, quién los propulsó a dominar la NBA en dos temporadas seguidas a placer. 

Un conjunto que sobrevivió a pesar de las lesiones consecutivas de Klay, quién sufrió rotura de ligamento cruzado anterior y en los preparativos para su regreso, se rompió el tendón de Aquiles, al igual que le pasaría a KD en esas finales del 2019 ante los Raptors. 

Y posteriormente, se sobrepusieron a lesiones de Steph en 2020, logrando en ese draft la selección de James Wiseman, quién puede ser su cara en el futuro o una moneda de cambio para traer alguna otra pieza atractiva

Utilizó adecuadamente los adjetivos ’recuperarse’, ‘sobrevivió’ y ’sobrepusieron’ porque tras todos esos sucesos, con la misma base, lograron regresar a otras finales de la NBA en tiempo récord.

Steph y su misión

El nacido en Akron, fue el máximo anotador del partido 1 y 2, en los que anotó 34 y 29 puntos respectivamente, además impactando en todos los aspectos del juego (no se ha hablado mucho sobre su defensa, pero ha sido notable).

El mejor tirador de la historia tiene una misión clara en estas finales: ganar un Finals MVP que consolide su legado, no sólo como el mejor tirador, si no como uno de los mejores bases y jugadores en la historia de la NBA. 

Curry, que cuenta con tres anillos, ha?ratio=16:9″ frameborder=»0″ allow=»autoplay; encrypted-media» allowfullscreen>

tenido girando a su alrededor una narrativa un poco injusta con él. Y es que se ha cuestionado un poco su importancia en los tres campeonatos por no tener un Finals MVP en el bolsillo. Recordemos que estos pertenecen a: Igoudala 2015, Durant 2017 y Durant 2018. 

Para esto, los Warriors y Curry, deben visitar Boston para el Juego 3 y 4 y al menos sacar una victoria en feudo rival. Recuperar la ventaja de localía perdida tras el Juego 1 y encaminarse a cerrar esta potencial serie en casa. 

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Lo que sería el legado de Curry

El que sabe de baloncesto, sabe la importancia y el aporte que ha dado a su equipo y en general a la NBA, el mayor de los hermanos Curry. Sin embargo, lograr un anillo más, juntado con un Finals MVP, colocaría a Steph ingresando al Top-10 histórico de la NBA. 

Luego, somos libres de hacer ejercicios para saber en qué posición lo colocamos, pero lo cierto es que con 32 años y mucho baloncesto por jugar, Curry encaminaría su legado hacia lo más alto. A sentarse en la mesa con Jordan, LeBron, Magic y compañía. 

Otro dato interesante, es que igualaría a LeBron, ambos con cuatro anillos. Quizás esta rivalidad sume más episodios tras esta temporada. 


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Nelson Pérez Esis
Melómano, tenista y periodista. Director de Contenido y Partner de Hispanic Sports Media - @elnelsonperez

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